Los dos conceptos tienen sus defensores y sus detractores, y hay abundante literatura sobre el tema, bastante más abundante la contraria a los desplazamientos ligeros, pero en cambio un tipo de barco se está extinguiendo y el otro ha arrollado con el mercado. Se podrá decir que por imposición de los astilleros, pero vemos que astilleros de prestigio como Hallberg Rassy, Najad, Malö, X-Yachts y bastantes otros se decantaron hace ya mucho tiempo por los desplazamientos tendiendo a ligeros, los fondos bastante planos, las popas voluminosas y los apéndices separados y cada vez más reducidos y efectivos.
Por otro lado, barcos como los Pogo, los JPK y otros siguen ahondando en el concepto con resultados parece ser que muy satisfactorios.
En competición dominan claramente y son barcos seguros que se adentran en las aguas más peligrosas del mundo. Un destacado ejemplo son los Mini Transat, pequeños barcos de 6,5 m, con una enorme superficie vélica que cruzan con desparpajo el Atlántico y que no tienen problemas en remontar borrascas en el golfo de Vizcaya.
Hay que matizar un par de cosas. Por un lado, que la estabilidad que se utiliza mayormente navegando es la de cero a 60 grados, y ahí la de estabilidad de formas es predominante. Por otro que no es necesario tener estabilidad positiva hasta los 150 o 180 grados, si es positiva hasta 120 o 135 grados, el área sobre la curva negativa representa el trabajo necesario para sacar al barco de su vuelco, y ya suele ser muy inferior al necesario para volcarlo, con lo que las propias olas devolverán el barco a su posición de adrizado...y con 130 grados ya está el palo haciendo un ángulo de 40 grados con la horizontal, bajo el agua.
Otra más, la velocidad es un factor fundamental en la amortiguación del balance de escora, que puede ser muy peligroso por entrar en sincronía con las olas. Si has probado un barco de popa voluminosa corriendo un temporal te darás cuenta de que sus movimientos son tremendamente nobles, nada que ver con un barco de popa estrecha o media. El problema de estos no es sólo las popas cerradas, en aletas la diferencia entre un tipo y otro sigue siendo enorme...
Un barco debe ser todo terreno, y la influencia de los barcos de regata desde 1850 creó hasta los 70 unos barcos con demasiada poca eslora en flotación y con extremos demasiado afinados. Un coeficiente prismático alto sigue siendo una característica de seguridad empleada sistemáticamente en los botes salvavidas.
No se puede primar la ceñida y olvidar los portantes (ni al revés), y además, el mayor porcentaje de navegación de crucero es con portantes.
Por otro lado los francobordos altos son reserva de flotabilidad y seguridad ante el embarque de olas. La búsqueda de prestaciones en ceñida hizo barcos estrechos, húmedos y poco habitables.
En lo que me refería a pasar mejor la ola es que un barco moderno levanta mejor la proa, tiene más eslora en flotación (mayor velocidad de casco) y maniobra mejor para orzar en la cresta y arribar cuando pasa. Y no escoran tanto ni son tan húmedos.
Por supuesto, que cada uno escoja el barco con el que se sienta más a gusto. Y habrá mucho que decir sobre la solidez e incluso estabilidad de los barcos de serie actuales, pero creo que en el aspecto de seguridad de diseño han sobrepasado claramente a los barcos influenciados por la época
yachting. De alguna manera se ha vuelto a los barcos tradicionales de amplia manga y obra viva moderada que siempre han existido.
Un saludo
