Me ratifico en lo dicho hace nueve años.
Ya son 11 años juntos y a punto de cumplir los 70, sigo navegando en solitario con él, mejor que el primer día, ahora nos conocemos uno al otro tanto, que ambos sabemos la forma de reaccionar del otro, en cada racha de viento y en cada paso de ola.
Tan solo el mantenimiento rutinario de libro y velas nuevas por lo mucho que nos gusta navegar con viento frescachón.
No se los años que nos quedan de seguir navegando, pero este será mi último barco y seguro que me sobrevivirá.

