Entendería que se quiera hundir al jefe, a la parienta o el pariento, a ese vecino tan agradable que nos provoca acidosis y terrores nocturnos, a la suegra que no puedes sacar de casa, a los vendedores que te dan la brasa hasta a través del despertador...
¿pero al barco, pobre, que no se mete con nadie?
