Es muy bonito verlo.
Recuerdo una noche cerrada sin luna, en calma chicha, en aguas próximas al la Isla de Alborán. Estaba sentado en la popa de un barco de buen porte (un antiguo destructor de la Armada donde estaba embarcado) y navegábamos a unos 20 nudos. Se veía una estela fosforescente enorme que se perdía en la oscura noche y parecía continuarse con un cielo iluminado con miles de estrellas... precioso.


