(el botecito de John Perry)
Estaba yo un día con mi portaaviones en el puerto de Santa Uxia de Ribeira cuando suena el telefonino, el guasap, -ñó, mensaje del Almirantazgo
Y resulta que mi mujer me enviaba una foto de la Voz de Galicia, y era John Perry con su mujer y su botecito, con el ferry que llega a Santander habían cruzado, y luego pues fueron por la costa pa cá y pa llá
claro, a un pequeñajo aumentándole la estabilidad le aumenta la seguridad
este bote lleva la proa y la popa cerrada, y además lleva espuma en el fondo, es decir flota y no se hunde, y luego lleva una orza de 80 kilos creo recordar para ayudarle a ponerse de pie
John Perry lo construyó allá por los años setenta, y sigue navegando en él, a cruzado el canal de la mancha (cuando era más joven) y ha estado en las islas Scilly
los botes muy pequeños y los veleros enormes enormes del siglo XIX comparten una misma preocupación por la estabilidad como es lógico
pero el mogollón de la flota está a mitad de camino