Yo tenía la sospecha por las características de la embarcación , pero después de leer al cofrade Tatatoa, aún se hace más evidente que seguramente se trate de un barco de alquiler. Y de ahí la reacción dura y fría del puerto, seguramente embarcaron sin permiso.
El puerto se daría cuenta de que dejaron los coches y embarcaron sin permiso, y esperaron a la vuelta para vengarse: Hacerles desembarcar en otro puerto y lejos de sus vehículos.
La cuestión es que si ha sido así, no hay reclamación que hacer.
Sabe mal por la tripulación (clientes) pues imaginaros, volver a puerto tras un día fantástico y haber pagado una pasta por la experiencia para que al final os desembarquen a kilómetros de distancia de vuestros coches!
