De pobre Lola, nada. Ahora está mucho mejor que cuando la tenían en seco en el Museo.
El soporte es mínimamente invasivo, se puede desmontar con facilidad y apenas deja rastro en este llaüt más que centenario y además declarado BIC.
Y sí, en este caso es el motor principal (un pelo pasado de caballos, tamaño y peso, en mi modesta opinión).
Para no andar con apaños, mejor una popa de bot, a la que puedes meter el motor sin más.
