Para mí, es un mantenimiento anual:
soltar el termostato y ponerlo unas horas (o toda la noche)
en agua con vinagre (de cocina o de limpieza, da igual) al 50% más o menos en un vaso o un botecito.
Después, aclararlo bien, comprobar si se quiere que funciona (en una cazuela con agua que calentamos para ver que expanda) y vuelta a colocar, después de haber limpiado bien el asiento.
Realmente que se estropee, no lo considero fácil (salvo que esté corroído, que no suele ser) y no son muy baratos; normalmente está totalmente embozado de cal y sal y con una pinta horrorosa; nada más ni nada menos.
Simplemente endulzarlo (salvo que añadas vinagre o alguna otra cosa), no va a quitar la capa de cal y sal que se forma, aunque al resto de circuitos le venga bien...
Mi opinión, por supuesto, basado en mi experiencia.
Y por supuesto que os va a salir todo bien, y nos daréis un montón de envidia, como siempre

