Continúo con el relato, centrándome esta vez sobre las islas mismas, ya que ellas fueron no tan sólo un pretexto a la navegación, sino un auténtico destino.
Pasamos de noche delante de ellas, lo cual fue una lástima, ya que no las pudimos ver bien, aunque la luna, casi llena, dibujaba bastante el contorno de la costa.
Al llegar, aunque muy cansados, quisimos celebrarlo. Así que, como buenos marineros, nos fuimos directitos al bar del puerto, “Black Pearl”, la Perla Negra. Se trata de un verdadero barco antiguo, que acabó su gloria marítima en el puerto de Msida Marina, varado allí para siempre y transformado en bar/restaurante. Todo el interior ha sido vaciado y la cubierta protegida con toldos … Ah!! si su fragante capitán levantara la cabeza…
Allí pues, en el corazón de la Perla Negra, a las tantas de la madrugada, oí por vez primera el idioma maltés. Muy curioso!! Suena como una mezcla de árabe, inglés e italiano y otras muchas cosas … totalmente incomprensible. Escrito, aún peor. Para daros un ejemplo, lamentablemente, aquí no dispongo más que del paquete de tabaco de liar que me compré allí, sobre el cual figura la debida advertencia:
It-tipjip huwa vizzju, tibdiex tpejjep.
Tal cual. Por mucha buena voluntad que le pongas, imposible de descifrar esta lengua…
Después de un buen rato durmiendo, nos fuimos luego paseando delante del puerto para ir a visitar la Valette. Allí pudimos ver otras “perlas” como éstas:
Las típicas barcas de pesca maltesas (encantadoras):

Y cositas curiosas como este botecito, propiedad a todas luces de un seguidor del Manchester United:
Como no, teníamos que subirnos a un autobús. Aunque circulan modelos nuevos, muchos vehículos de este tipo se pueden ver aún. Supongo que los miman, ya que quedan muy folklóricos, y a nosotros, los turistas, nos encantan estas cosas! Al lado del conductor, figuraba el lema de la compañía que mucho dice sobre el arte de conducir en Malta: “You don’t have to be mad to work here, but it helps”

. El chófer había personalizado el interior de la cabina a su gusto, con abundantes fotos de la Virgen, de su familia y de su club de fútbol favorito. Genial!!
El casco antiguo de la cuidad es una joya. Construida justo después del gran sitio de 1565, cuando los habitantes guiados por los Caballeros de la Orden de San Juan resistieron el ataque del inmenso ejército otomán, la cuidad cuenta con números monumentos y palacios y hasta las casas más sencillas fueron cuidadosamente ornadas. Aunque muchos edificios pueden parecer hoy abandonados o poco cuidados, esto no le resta encanto a la cuidad, al contrario, creo que le da un cierto caché de autenticidad, a la diferencia de ciertas ciudades del mediterráneo, completamente restauradas, que a veces, parecen más un decorado de cine que otra cosa (opinión estrictamente personal!!)
Todo en Malta, todo, esta construido con marés, esta suave piedra calcárea que también se encuentra en Menorca, desde los edificios antiguos hasta los más modernos, incluido el aeropuerto o las casas de protección oficial, aunque vi que se levantaban también enormes bloques de pisos modernos de hormigón … Una penita!!
Casi todas las casas del centro tienen miradores en su fachada, un poco como en Cádiz y presentan este aspecto:
En Malta, hay un montón de fortificaciones y en este ambiente se respira aún hoy en día el profundo temor que debían sentir los habitantes en ser constantemente atacados. Sede de los Caballeros de Malta, la isla era como un baluarte del cristianismo frente al empuje de los Musulmanes. Entre epidemias y ataques, en Malta se moría fácilmente. Visitamos la Santa Enfermería de la Valette, dónde se explica muy bien la historia de la isla. En aquel hermosísimo edificio, los Hospitalarios curaban a todo aquel que allí se presentaba, fuera la que fuera su origen, condición o religión. Para ilustrar las explicaciones, el museo expone unos cuantos muñecos de cera. Pues si así andaba la cosa por el siglo 16, menudo cuadro!!!
Luego alquilamos un coche y estuvimos un rato charlando con el chico de la agencia. Nos explicó que hoy los Malteses ya no temen a los invasores, más bien a los inversores, desde la entrada en la Unión Europea y la adopción del Euro, que el año que viene reemplazará la libra maltesa. No sé si Malta se está convirtiendo en una nueva Ibiza, no me quedé lo suficiente para observar este tipo de cosas, pero aquel chico nos dijo, eso sí, que la vida estaba cambiando rápidamente, se construía ya en masa y los precios de las casas ya estaban por las nubes. Nosotros tres nos miramos pensando “pues, chico, vete preparando!!”.
De hecho creo que esta foto ilustra bien el pasado y el futuro de la isla. Está tomada desde el puerto. Al fondo se ve el casco antiguo de la Valette, flanqueado por un enorme edificio de nueva construcción.
En el primer plano, si tenéis muy buena vista, veréis la simpática gasolinera del puerto. Para repostar, hay que abarloarse al barquito. Chulo, no??
Bien… Lo dejo para hoy. Gozo, otro día ... Espero que este pequeñito “reportaje” os haya entretenido y que lo hayáis disfrutado tanto como yo he disfrutado redactándolo, recordando este bonito viaje.
Saludos!!
