Cita:
Originalmente publicado por ELMAVI
Es cierto, ni siquiera llegó a doblar el cabo de buena esperanza.
llevaba dos bitacoras la buena y la ficticia con las posiciones que iba dando hasta que se le fue lapinza y se tiro al mar y encontraron el barco.
Lo cuenta todo con mucho detalle el libro que mencioné. El extraño ultimo viaje de D. Crowhurst. El tío sabía perfectamente que no estaba preparado y su mujer relata como lloraba de miedo la noche antes. Se autocalificaba (y la prensa british) como un weekend sailor.

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¡¡¡pero lo curioso es que era un tio brillante!!!
¡¡¡su mente era agil y rapida...!!! para llevar el cuarderno de bitacora ficticio, lo hacia al reves... se inventaba la posicion en la que estaria en una fecha concreta y "echaba calculos" para justificar la altura y el azimut del astro que supuestamente habria medido