Muchas gracias Tomás por el tiempo que a esto le dedicas; somos muchos los que te seguimos por aquí; que no tenemos facebook y te echamos en falta cuando no escribes. Gracias.
Por otra parte; cuanto daño hizo el vino en nuestros puertos. En mi opinión, su exceso era lo habitual entonces y no creo que aportara nada positivo, ni siquiera su labor aséptica.

