Tras un incendio en un bloque de pisos, una señora le pide a los bomberos
que la dejen entrar en el edificio calcinado, para reconocer a su esposo.
- (El bombero): Pero señora, los cuerpos están irreconocibles.
- (La señora): no se preocupe usted, que yo le palpo el "paquete" y se si es
mi marido o no.
El bombero accede y entran al edificio y comienza el particular reconocimiento
de los cadáveres.
Toca uno y exclama: "Este no, no es mi marido".
Toca un segudo y... "No, este tampoco es mi marido".
Toca un tercero: "Este tampoco.... este no es ni del bloque siquiera".
Salud y
