Tuve la suerte de poder dar la bienvenida a nuestro pequeño puerto de Elantxobe a la bella Hermione hace un par de años. Tan pequeño que por supuesto tuvo que echar el ancla fuera de el.

Magnífico y precioso barco, que nos hace palidecer de sana envidia a los que amamos el mar y todas sus gentes.
Espero que el el futuro en nuestro país se construya y haga navegar barcos como este. Mal que nos pese, nos siguen dando sopas con honda nuestros vecinos.


