popeye IV, jahihu...sé que tenéis razón. Y que Anavre está sobre el tema. Lo que pasa es que tras años de aguantar el pabellón español por coherencia (me enseñaron a intentar soluciones colectivas a problemas colectivos), estaba a punto de tirar la toalla a la vuelta del verano y buscar, por conveniencia, mi solución individual migrando a Bélgica u Holanda.
Había depositado ciertas esperanzas en la nueva normativa, pensando, ingenuo de mí, que quizá no sería necesario. O que, al menos, sería más llevadero y un primer logro en la buena dirección.
Al final, ni una cosa ni otra. Lo único que se les ha ocurrido es ir a por los migrantes. Al final, todos j**idos.
Y me duele un poco ver toda la indignación canalizada sólo (o casi) hacia la cuestión de la ingerencia, intolerable desde luego, en abanderamientos foráneos.
En fin, no sé... no me hagáis caso. Me hago viejo
Unas rondas pa tós y a navegar, que es de lo que se trata.

