Me alegro un montón que haya acabado bien la historia. Pocas veces, las desapariciones en el mar tienen finales tan felices.
Dicen que hay hombres que se van a comprar tabaco y desaparecen misteriosamente...

Creo que esto vendría a ser parecido pero versión marinera.
La verdad es que no es nada recomendable irse de travesía sin comentar intenciones de navegación, al menos : al puerto de partida. Y quizás comentarlo con algún familiar o conocido al que poder ir llamando para que sepa que estamos bien.
Para mí el mérito de este señor,es que haya podido hacer semejante singladura y haya podido mantener tal nivel de discrección, no compartirlo con nadie, ni en redes, ni con sus vecinos de pantalán...Con lo que nos gusta a nosotros gritar a los cuatro vientos cada vez que salimos de travesía...!!!!
En fin, brindemos

por este señor!
Saludos salados y a portarse bien, no vayáis a comprar tabaco tan lejos, hombres!