Si las empresas que se constituyen a través de normativas publicadas en el BOE tienen a su frente, en una proporción importantísima, a ex-funcionarios provenientes de Fomento (*) y las presiones por mantener situaciones de dominio asimétricas contra los navegantes vienen de las empresas en general, tal vez, además de poner bandera belga, iría bien comprar todo el material de seguridad al fabricante, directamente por internet.
Al menos hasta que dichas empresas sean competitivas con sus homólogas europeas.
(*) He leído normativas en las que se constituían nuevas reglas para materiales homologados, o de enseñanza, de servicios o de muchas cosas relacionadas con la náutica, incluso con la profesional.
El truco es que, si quieres optar a una concesión administrativa, poner una de "esas" nuevas empresas o acceder a un concurso público, no tienes suficiente información como para saber si puedes arriesgarte o no, porque faltan detalles cruciales (el diablo está en los detalles) que pueden hacer viable el riesgo o no.
¿y donde están dichos detalles? Pues, generalmente, en un apartado que remite a un reglamento de posterior elaboración. (reglamento ministerial, no sometido a fiscalización parlamentaria ni, incluso, política).
Durante los meses y meses que tarda en publicarse, el mercado está copado por aquellos que tienen información privilegiada (y saben cierta: ellos mismos la dictan) sobre que dicho reglamento convertirá su empresa en una bicoca.
… Y el administrado a callar.
… Y el navegante a pagar.
… Y la GC (con gusto o sin el, con incentivos perversos a las sanciones impuestas o sin ellos), a hacer cumplir.
