El barco, a pesar de ser la manera más cara de estar incomodo, deja unos recuerdos que perduran aun con el paso de los años.
En travesía de noche oscura con un manto de estrellas infinito, en navegación durante las puestas y salidas de sol o esos dias en que el viento, el mar y el barco acuerdan una incomparable sintonia.
Pero los momentos que recuerdo con mayor cariño son las estancias en fondeos al atardecer, con la familia o amigos, las cenas en la bañera, sin wi-fi, ni cobertura de móvil, ni aparatos electrónicos, ni televisión, son MOMENTOS inolvidables.
