

Hay demasiada gente que no se moja ni en la ducha... y así nos luce el pelo.
Es evidente que lo que caracteriza a la administración española es el inmovilismo, el paternalismo y el despotismo.
Desgraciadamente no podemos avanzar como sociedad ni acercarnos a los niveles europeos de relación con las administraciones si no empujamos nosotros en esa dirección.
La administración no lo va a hacer, le tenemos que obligar nosotros como ciudadanos soberanos de un país de la Europa del siglo XXI.
Tienen que asumir que están a nuestro servicio, para ayudarnos, no para putearnos; que nos tienen que tratar con respeto y cortesía, no con abuso de poder y soberbia.
Así hasta que lo logremos...
