No podría decir uno solo, son tantos....
Quizás algun ejemplo, sería con 15 años (1986) mi primera guardia nocturna en el FC8 en una travesía desde A Coruña al Mar Menor costeando, fue frente a la costa Portuguesa, entre Montedor y Esposende, uno de los pocos días que hicimos navegación nocturna, despues de dar resguardo con las últimas luces del día a la desembocadura del Miño, llegaron mis primeras cuatro horas de tensión nocturnas, en un barco, donde para saber donde estaba, tenía que fijarme en el libro de faros que mi padre me había enseñado a interpretar, y en la sonda...
Ibamos por el veril de los 100 (que no siempre lo eran a veces bajaba un poco o subía), no teníamos piloto, siempre alguien a la caña o una goma, a veces, la sonda estaba dentro, montada bajo un soporte de madera, con un vistazo veía las lucecitas rojas y las verdes, pues no era una sonda como las de ahora, jejeje que ya te dan todo echo, tenía una escala de numeros blancos sobre fondo negro haciendo una especie de circunferencia, y unas lucecitas que iban al revés, rojas menor profundidad, amarillas y verdes que daban la mayor profundidad entre 100 y 200 metros, yo las tenía contadas, y en 100 metros era la primera lucecita verde despues de las amarillas...
"...ves aquella estrella?..." "...Si.." "...pues tu, como si tuvieramos que llegar a ella, y con los ojos bien abiertos a cualquier luz que veas en la Mar, y ante la duda me despiertas..." recuerdo que me decía mi padre, yo con los ojos como platos, sentía toda la responsabilidad de mi hermano y mi padre que dormían, y me sentía todo un hombre...
ya cuando llegaba su turno, se desperezaba y sacaba la carta, el gonio para orientarlo a algun radiofaro y situarnos mejor, me hacía echar la corredera por popa, y luego ya me dejaba irme a dormír...
Recuerdo los ruidos en la noche, que suenan distintos, al navegar de día todo te distrae y no los escuchas igual, el agua mientras se abre por proa, las estrellas, algun barco lejano como una luz que aparecia y desaparecia, algun chapoteo que no sabes de donde viene, la magia..., esa que hizo que hoy en día mi entorno preferido para navegar (cuando se tercia) sea la noche...
