Pues viendo los vídeos de este Román, se le veía un tanto preocupado cuando llegando a Canarias le pillaban algunos chubascos...
De hecho estaba acojonado por la velocidad que alcanzaba bajando las olas, y trataba de frenarlo porque si se iba de orzada el galletazo sería de espanto.
Yo me descubro el sombrero con estos valientes que van en estos barquitos por estas aguas, que no es lo mismo ver venir una ola de 3 o 4 metros en un 40 pies que en un 27.
En otro vídeo habla de una penosa ceñida de tropecientas horas de Arrecife a La Graciosa... a 2 nudos!

Que viva el baredour ese o como se diga, pero pa mi no está.

