Te entiendo perfectamente porque yo pasé de un cata de 15 pies que era pura adrenalina con el que acababas el día roto físicamente pero feliz, a un "aburrido" 35 pies donde si las condiciones no son ideales hasta te puede entrar sueño en la bañera.
Cada cosa tiene su momento, y claro que recordaré las sensaciones de ir sobre un sólo patin cerquita cerquita de darte una leche, pero ahora es diferente. Controlas mas, tienes multitud de ajustes que te hacen ganar o perder velocidad, te sientes con mas "poder" porque tu barco se abre paso en el agua. Estas como mas hermanado con la mar, no simplemente te deslizas sobre ella.
Hay que aprender el placer de dejarte llevar por el viento sin rumbos predefinidos, hay que descubrir lo interesante que es el silencio que solo se rompe con los quejidos del barco, hay que ver tambien el placer de ir al límite cuando el viento decide aparecer. En fin, que aunque navegues sólo, también puedes pasar horas y horas navegando y volver feliz al pantalan.
Eso si, como ya te han aconsejado, instala un piloto automático porque en momentos de tranquilidad no tienes porque estar anclado a la rueda o a la caña, que siendo una actividad interesante, no deja de ser absorbente y muy cansada, y además en momentos complicados te deja las manos libres para todo lo demás
Suerte y disfruta


