Cita:
Originalmente publicado por GermanR
Te voy a dar mi opinión:
El Cantábrico es un mar muyyyy serio, no anda con tonterías pero te suele avisar. Tiene un problema a la hora de costear, que es que, salvo, probablemente, en Galicia, hay pocos sitios donde puedas fondear para pasar la noche. Necesariamente tienes que ir a puerto.
. Además, en según que zona, no hay mucho puerto de acogida en caso de mal tiempo.
Después está el clima .... si tienes la mala suerte de que ese año toca mal tiempo, viento excesivo, etc ..... pues ... ya sabes.... 
Ventajas .... menos masificado, salvo en verano y una costa muy bella.
Yo navego habitualmente por el Cantábrico y el mediterráneo siempre me ha parecido "más acogedor"....
En fin, no hay nada perfecto
 
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Yo respeto los gustos de todo el mundo, pero eso de que en las rías gallegas no tienes sitio en donde fondear y tienes que pasar todas las noches en puerto no lo entiendo, pues creo que es Justo lo contrario. En el mediterraneo, salvo en las islas - cuando no están masificadas- es muy difícil encontrar un fondeadero. Dentro de una ría tienes muchos, para abrigarte de todo tipo de vientos. Los puertos estar en el fondo de las rías y en la mayoría, puedes fondear si no quieres atracar. En la mayoría de los puertos pesqueros puedes abarloar.Hay que tener en cuenta que solo Galicia tiene tantas millas de costa, como todo el resto del Estado. Eso da una idea de los recovecos que hay
Por otra parte, el Atlántico no es más serio que el mediterraneo, sobre todo porque es más predecible y en una configuraciónde costa de dientes de sierra, si te cansas vuelves atrás, entras en una ría y encuentras abrigo seguro. Otra cosa es la costa portuguesa.
Yo creo que si viviera en Madrid no perdería la oportunidad de aprovechar para conocer los dos sitios. Cada uno tiene sus virtudes e inconvenientes. Un barco te permite moverlo. Tiene la ventaja sobre un apartamento de que no tienes porque quedarte en un sitio fijo. Sospecho que los cofrades no se van a poner de acuerdo porque cada uno tiene sus preferencias. Prueba por ti mismo, ambas cosas. Empieza por el que te brinde la primera oportunidad y permanece abierto a cambiar cuando tengas otra oportunidad.
