Pues sigo preocupado
Por un lado porque veo pocas ganas de buscar entendimiento y muchas de tener razón. Quizá hay que dejarse un poco todos.
Y por otro porque la ultima vez que di la vuelta a mi isla fue hace ya unos años. Desde entonces me dio por probar otras islas y otras tierras. En estos años se han hecho muchas campañas de concienciación sobre el valor y la importancia de la posidonia, y todos hemos aprendido a amarla. Pero como en todo han salido los aprovechados y los ortodoxos que con más pasión que conocimiento predican contra la náutica recreativa.
Y me da un cierto miedo salir por ahí y ser vilipendiado, o avergonzado por mis vecinos radicalizados. Y me da un cierto miedo buscar y no encontrar donde tirar mi ancla. Porque la posidonia avanza. Y en poco tiempo lo cubrirá todo. Incluido el casco de mi velero y mi cuerpo, y mi cuello, y mi boca y...

Abro el Facebook y me salen vídeos de anclas asesinas y yates asesinos. Abro el foro y me salen intervenciones de mallorquines que se jactan de fondear sobre posidonia

hay barcas de vigilancia de fondeo
A nadie se le ocurre que con un poco de sentido común y buena voluntad todo es muy fácil?
Los que llevamos 40 años navegando en Baleares tenemos muy claro que nuestra costa está muchísimo mejor ahora que en los 80 o en los 90. Así que los discursos catastrofistas sobran. Pero está claro que podemos seguir mejorando. Y a cualquier ciudadano local o visitante le interesa mejorar. Así que vamos a ello. Con inteligencia y sentido común. Sin radicalismo por favor.
Los navegantes locales recordamos como empezó todo: con el programa Life Posidonia de la Unión Europea. A todos nos pareció fantástico que se colocaran boyas a las que amarrarse donde había Posidonia. Como se hizo con fondos europeos, su uso era gratuito. Y algunos agoreros ya decíamos que esto podía acabar en parquímetro en el mar, haya o no posidonia. En algunos sitios ya es así... después de dar la vuelta este verano os contaré más.
