Pues que quereis que os diga, de tabernero cambiaras pero de ladron no te escaparas.
En mi caso, ni felicidades ni ostias, mucha desconfianza por este, o cualquier otro, al final el mesonero importa menos que el chiringuito ese de la DGMM que tantas muestras de afecto a tenido con la nautica de recreo de este pais.
no brindo.

