El boicot tendría que haber comenzado desde el primer día, para que hubiera sido ANEN quien nos hubiese pedido una reunión y no parar hasta que se modifique toda la legislación española y que sean ellos que tanto colaboran con la DGMM los que les pidan al nuevo director una legislación nueva.
Y que a las reuniones vayan heridos y con un poquito de humildad, y presionados por sus asociados porque no venden.
