Seguimos con nuestro periplo, un año más fue un placer recalar en Cabrera y encontrarse con tantos amigos. Este encuentro, especialmente elegido como puerto de acogida, después de navegar hasta el Jónico ha sido especialmente emotivo para nosotros.
Vuestra bienvenida ha sido la perla de belleza y afecto mediterráneo que mejor podía acoger nuestro regreso.
Muchas gracias a todos!
