¿No sería mejor que algún voluntario probara el invento antes de lanzarse todos a comprar?
Así, a simple vista veo varios posibles (espero que no) problemas:
- Los fantasmas deben adaptarse a las dimensiones de la escotilla y poder sujetarse firmemente a la misma. Un viejo truco era transformarlos mediante el añadido de un shadow que abrazara el reborde de la misma.
- El fantasma se está agitando toda la noche. las patas de fibra de vidrio de este parasol playero podrían estar golpeando insistentemente en la cubierta encima de nuestras cabezas.
- una solución, en caso de tener puntos de anclaje mas sólidos que el shadow mencionado, podría ser hacer cortes en forma de X en el fondo, siguiendo las diagonales (¡y pespuntearlos!), atarlos por dentro del barco a 3 puntos del techo (el cuarto hay que eliminarlo), y dejar todo el bicho bien tenso mediante una driza y un lazo en el stay...
… Bueno, si no va servirá al menos para poder ir a la playa...
