Y ¿Cómo se controla esto?. Es el quid de la cuestión, ya que un propietario de una embarcación en lista 7 puede decir «yo, en mi barco, llevo a quien me da la gana», auque después cobre en negro. Si, dirán que si hay un accidente se le caerá el pelo por las denuncias, pero ese riesgo queda descartado al materializar el cobro finalizada la excursión, cuando todo ha ido bien y los excursionistas se van a casa felices y contentos. El defraudador pilla la morterada en negro y no hay ninguna prueba para denunciar. En fin... también compadezco a los que van por lo legal por el esfuerzo que tienen que hacer por seguir.
