Ayer vi en la TV un programa sobre la unidad de rescate Inglesa. Concretamente en Cornualles. Es curioso. Un país eminentemente protestante, donde todo lo marca el dinero, tiene el 80% del personal voluntario y sin cobrar. La unidad de rescate, repartida por toda Inglaterra, la pagan las donaciones privadas. España, un país eminentemente católico, donde se propugna la colaboración, tiene una unidad pagada por el estado, y no se admiten volutarios, todos pagados con nómina. Y a excepción de Galicia y zona del cantábrico, creo que no podemos comparar el mar de Cornualles con el Mediterráneo.
Aquí se está hablando de si titulaciones en el extranjero, que si no se que..., creo que no se quiere entender que la mentalidad en otros paises es muy distinta que la que se ha generado aquí. Navegar es un deporte, y prima la libertad del individuo para practicarlo o no, y si lo decide, el estado no se inmiscuye, o lo hace en su mínima expresión y con celeridad. Esto es la base para la relación entre el estado y el individuo en estos paises. España está descubriendo la democrácia. Desde el 75 no se atrevía nadie a cuestionar la transición, ni al Rey, ni al Estado. Ahora se a descubierto que el Rey es mortal, que no está por encima de las leyes, que la transición no se hizo lo bien que se podía, o tal vez, si que en ese momento fué lo mejor, pero ahora hay que retocar cosas. Y que no pasa nada por cuestionar porque Cataluña tiene que estar en España, simplemente se aplica la Constitución, pero con el derecho de defender que Cataluña puede ser un estado independiente. En este contexto, aún y la licitud a discrepar, a dar distintas opiniones, a irse por las ramas, sería bueno resituar el tema. Tema poliedrico, que no deja de afectar a distintas organizaciones, personas, con intereses muy alejados.
Cabria preguntarnos porque es exigible una titulación para la práctica de la navegación. O porqué el estado ha de exigir mediante la coherción punitiva mediante multas regulaciones de seguridad. Si alguien no cumple y provoca un accidente ya existe una regulación al respecto.
No es discutible la diferencia de criterio al regular la náutica u otras actividades con respecto a otros paises europeos. Tampoco es discutible que estos no cambiarán, y que en todo caso España tiene que ir descubriendo otros tipos de relación entre el ciudadano y el Estado. Seria aberrante pensar que Inglaterra va a cambiar sus sistema de Salvamento marítimo porque España lo ejecuta con otras reglas del juego.
Aquí lo que tiene que quedar claro es que en este poliedrico asunto, tenemos una Asociación Anavre por ahora, que no admitirá que se aplique ningún ninguneo legistativo para contentar los intereses espurios empresariales. Y esto lo ha dejado claro por activa y por pasiva. Llevando con ello implícito que acudirá a cuantas instancias sea necesario para defender la legalidad. Con lo que los asociados tenemos la tranquilidad que nuestra asociación nos servirá para llevar a Europa y donde sea la petición de legalidad en la ejecución de normativas náuticas en este país. Además, ha quedado claro, que somos muchos los que asumiriamos un sobre coste en las cuotas para esa defensa. Este tema, creo que ha de dejarse morir. No tiene más recorrido.
Ahora, aunque nos ponga nerviosos, tenemos que apoyar que Anavre dialogue con quien crea conveniente, realize cuantos actos decida, para la defensa de una modernización de la normativa náutica Española (que a los abanderados en otros paises no tiene que afectarnos EN NADA). Y sin que continuamente sea nombrado el abanderamiento extranjero. ESTE ES UN TEMA CERRADO. Anavre se ha posicionado, han surgido propuestas, muy buenas, y nos hemos posicionado. Si hay una imposición manifiestamente ilegal, se acude a los tribunales españoles y europeos, concurrentemente.
Si Anavre consigue que se acepten propuestas en la redacción del nuevo RD, pues sería perfecto. Pero para ello no se puede exigir que continuamente estén dando explicaciones sobre las banderas extranjeras. Cuando el tema era primerizo, yo era de los que no comprendía la empecinada cruzada de algunos en mezclar temas, entre la normativa Española y las banderas extranjeras. No era lo mismo, en ningún sentido, y tenían distinto tratamiento, enfoque y defensa. Ahora no hemos de realizar las mismas acciones que criticamos en su momento. Los compañeros de Anavre, que están dedicando su tiempo y esfuerzo, han de tener las manos libres y la confianza plena, para no tener que estar continuamente justificando algo, que ahora no es el momento de abordar, y sobre lo que se ha dejado claro, clarísimo el recorrido. Aplaudo que sigan trabajando en las propuestas para la mejora de la norma española, y ahora a los que les toca hablar es a los que ondean banderas españolas o a los que querrían ondearlas en un futuro. Mi caso es como el del cofrade que ondearía un calzoncillo, yo ondearía unas braguitas si fuera necesario para no pagar burradas, que bastantes pago, las últimas dos bombas que no les da la gana de funcionar, y así vamos los amantes de la náutica (que no tenemos grandes emolumentos, claro).
Caribdis, Carcamal que conste que todo esto lo digo desde la razón, porque si es por sentimiento, pienso exactamente igual que vosotros. Y así lo expuse en post anteriores. Primero al choque duro, y que retiren el proyecto y cualquier atisbo de ilegalidad. Y a partir de ahí, se negocia. Pero también entiendo, que el Estado y los poderes económicos en este país son aún, muy poderosos, y tenemos que entender otras posiciones negociadoras. Anavre se juega mucho, si falla, sabe que muchos que nos hemos asociado, optaremos por dejarlo, o tal vez crear alguna asociación filial de alguna europea. Ahora es su momento, y lo saben.
