Excusáis de pelearos...
Con "relación auténtica" o sin ella, con amancebamiento o como sea, el caso es que el Reino de Bélgica, en el ejercicio de sus legítimas atribuciones como Estado soberano que es; y en consideración a la permeabilidad de fronteras y libertad de movimientos, residencia, actividad económica, étc. para todos los ciudadanos de la Unión Europea, independientemente de su nacionalidad o residencia,...
Ha decidido otorgarme el derecho a matricular mi embarcación deportiva en sus registros, y el derecho a enarbolar su pabellón; navegando desde ese momento bajo las normas y la tutela legal de ese Estado.
Eso es legal aquí y en la Luna y no hay quien lo tumbe.


A partir de aquí, el resto de los Estados del planeta tendrán que acatar y respetar las circunstancias del pabellón que enarbola mi barco, como se hace de manera habitual merced a los tratados internacionales firmados por los países, que regulan estas cuestiones.


