Me pongo a escribir intentando ordenar mis recuerdos de las vivencias en el Atlantico y lo primero que me viene a la cabeza es aquella primera travesia , que ya relate en el foro, en la que trasladamos el Bahia del cofrade Kaia, aquellos miedos de novato en que todo era tan nuevo para mi. Si en aquel momento del que no han pasado mas que dos años, alguien me hubiera dicho que iba a vivir algo como lo acontecido en los ultimos cuatro meses le habria llamado loco como poco.
Una vez mas afirmo que ser parte de esta “secta” es una suerte inmensa, gracias a ella ha sido posible la aventura del Rebeca tercero.
De la preparación ya tuvisteis cumplida información y del desarrollo de la regata no habeis estado desinformados precisamente.
Yo por mi parte jamas crei que pudieramos tener alguna opcion de disputar ya no solo la victoria sino tan siquiera un puesto destacado. Mucho mas después de ver como en otros barcos han llevado todo pesado y racionado para eliminar kilos y hacer el barco mas rapido, cada vez que pienso en lo que todavía queda por las sentinas del Rebeca me da la risa floja, montones de latas, pan para dar la vuelta al mundo, agua para una nueva travesia atlantica, en fin me enorgullezco de poder decir que no se ha repetido el menú ni un solo dia ni a la comida ni en la cena. Eso si velas de respeto pues no, pero quien iba a imaginar que nos hicieran tanta falta llegado el caso.

La salida

Mi planteamiento personal desde el principio fue participar en la travesia, aprender lo que pudiera, colaborar en todo los trabajos que se plantearan y procurar contribuir al buen ambiente y convivencia entre los cinco tripulantes.
Y creo que puedo decir que he cumplido sobradamente los objetivos, aunque quizas alguno de mis compañeros tenga algo que decir al respecto.
Los dias previos a la salida fueron intensos , siempre quedaba algo por hacer y pasaron rapidamente, por fin llego el dia 9 y sono la bocina de salida, nunca imagine que la salida del GranPrix fuera ficticia y hubiera que encender los motores nada mas salir, me sentia engañado o mejor decir decepcionado, yo me habia imaginado las velas llenas, todos apretados compitiendo por ganar el mejor sitio, tension y adrenalina a raudales y resulta que falla el ingrediente esencial , no hay ni 5 nudos de viento , pense mal empezamos, esto no es buen presagio etc……
Remolcando al mini Galletas Quely
Cruzamos el estrecho a motor, a mi me daba la risa y al momento me cabreaba, no hay derecho, pero eso mismo me preparo para los dias que estaban por llegar, los mas experimentados me decian , urtzi esto acaba de empezar , reserva fuerzas para cuando de verdad hagan falta, no te desesperes pues tendremos dias de todo tipo, ya llegaremos a los alisios y correremos como estas deseando, habra algunas encalmada y tambien chubascos que nos levantaran en el aire, asi que paciencia, esta es una regata de resistencia y la verdad es que después han hecho falta esas fuerzas y mas. Y toda la paciencia del mundo.
Yo no voy a pormenorizar en detalles sobre metereologia , vientos, olas y demas, pues durante la regata ya habeis recibido toda esa información, yo voy a tratar de transmitiros como la he vivido yo.
Durante la bajada a Canarias ya vimos que la ayuda de Kaia iba a ser esencial, ya lo he dicho alguna vez, pero lo vuelvo a repetir, con Kaia me voy encima de una tabla de planchar a la Antartida si se tercia.
Salud y
Sigue