Esta pobre gente merece que les ayudemos, pero en origen, de lo contrario estamos incentivando las mafias de tráfico de personas. Yo tampoco los subiría a mi barco, aunque no creo que me encuentre en esa tesitura navegando por la Costa brava. En cualquier caso es una sociedad como puede ser la nuestra, con buena y mala gente. Pero me hago una pregunta, porque la mitad de los presos en cárceles españolas son emigrantes
