
He relatado lo que escuché por radio, no lo presencié.
Creo que quienes hemos tenido la experiencia de una situación similar (la mía fue con un cadáver en agua marroquíes, a 15' de Alhucemas) no pensamos igual que desde el sillón frente al relato leído.
Cuando estás ahí, con marejada, poniente F4, a unas dos millas de la costa y ves 4 (CUATRO) náufragos y no sabes el tiempo que llevan, sencillamente llamas a la costera, lo cuentas y te acercas a por ellos y los subes al barco, le das agua, mantas, lo que haga falta. La vida humana es lo que importa.
Después, pasados los primeros minutos de agobio, es cuando surgen preguntas: ¿qué te ha pasado?, ¿de dónde eres?, ¿hay más náufragos?, ¿dónde está tu barco?
Y en el/los náufragos, algo repuestos, empezarán a actuar en su cerebro las consecuencias de lo ocurrido: pérdida de la nave, estado emocional, conductas irreflexivas...
Creo que ningún patrón ante esa situación en el Estrecho de Gibraltar se cuestione, antes del socorro, si pertenece a una mafia o es un transportado.
Yo no lo haría, y navego habitualmente por esas aguas.
Distinto es cuando es evidente que es una patera. La diferencia salta a vista.
Insisto en mi opinión del buen hacer del patrón y tripulación del cata en este caso concreto.
Buena proa y que Neptuno nos libre de estos avatares.