Desde luego es admirable lo que hacen algunos cofrades respecto a liarse la manta en la cabeza e ir a hacer vida a un velero, y en el caso de Moryak doblemente admirable por hacerlo en una eslora contenida. Para nada lo veo descabellado. Como ha dicho un cofrade se trata de adaptarse a una cierta austeridad y prescindir de ciertas cosas, que si lo piensas, no son imprescindibles.
Pero lo que veo es que hay maneras y maneras de irse a vivir al barco, es decir: vivir propiamente dicho o, como me pasa a mi, vivir y tener la vivienda a 40 km del puerto base. No se si esto último se considera vivir en el velero. Sería interesante la intervención de cofrades que se encuentren en la primera situación y que aporten su experiencia y opiniones, como quizá sea el caso de Moryak.
