Re: Recate en el Estrecho 25/07/2018
Estamos mezclando la política migratoria con nuestro deber como patrones. nada tiene que ver la una con la otra.
No hace falta irse a los años 60. Hoy en día, unos náufragos españoles en las costa de Florida bien podrían ser confundidos a ojos de un norteamericano con inmigrantes sudamericanos. Me gustaría ver la cara que se nos quedaría al ver que no nos deja subir a su embarcación, tras días a la deriva, pudiendo haber perdido a un ser querido...
El protocolo con pateras es bien claro. Mantenerse a distancia y dar aviso. Esto es, entre otras cosas, porque una patera con 30 ó 40 personas no pueden subir a un barco de recreo. Es decir, no se puede hacer mucho más que dar aviso y mantenerse a la espera. Además, el solo hecho de acercarse puede hacer que en su desesperación intenten subirse al barco y al hacerlo caigan al agua o vuelquen la patera.
El caso que nos ocupa es bien distinto. 4 náufragos pidiendo auxilio. Porque son náufragos. Su condición de inmigrantes o nacionalidad no importan nada en este caso. Lo único que puede importar y que debe valorar el patrón en cada caso, es si hay un riesgo para su barco o tripulación al subirles a bordo. Aquí es donde entran los prejuicios o el buen juicio de cada uno (tanto para decidir subirlos como para no hacerlo).
En fin, cada patrón es dueño de su barco!
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