Re: Cambios en la normativa DGMM
Un jesuita y un dominico discutían sobre si al rezar había que apagar el cigarrillo. El jesuita decía que no era necesario, y el dominico pensaba que sí. Para resolver el problema decidieron que sea el Papa quien defina el asunto.
Ya ante el Santo Padre, el dominico dijo: “Santidad ¿se puede fumar mientras se reza?”. El Papa no lo dudó mucho: “No. La oración requiere una ascesis para que cuerpo y alma se afilen hasta llegar a Dios: nada debe estorbar ese empeño”. El dominico sonrió triunfante.
El jesuita se puso en pie y se dirigió al Papa: “Santidad, quizás no ha entendido bien nuestra pregunta. No es su culpa, es que nos hemos expresado mal; pemítame, por eso, que vuelva a preguntarle: ¿se puede rezar mientras se fuma?”. El Papa tampoco dudó: “Naturalmente, hijo mío. Cualquier momento es bueno para alabar al Creador
Amen...ni blanco ni negro
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