Enhorabuena Urtzi.
Es una suerte conocer gente como tú, gente que no tiene ninguna necesidad de presumir de nada, para que todos le reconozcan (sobre todo como persona.....y bien grande).
Gracias por tu relato, que me hace soñar con aventuras transoceánicas, que quiza lleguen algún día.
No nos dejes con la miel en los labios, sigue contando, que te estábamos esperando.
Un abrazo, campeón.
