Cuando alcanzamos el ecuador de la prueba lo celebramos con una comida un poco especial y unos cubatitas bien preparados por Pantocazos, en mi caso gintonic.
Son momentos especiales, alegria porque se acerca la meta, inquietud porque queda menos para volver a tierra y a la rutina lejos de la mar, quieres que se acabe y quieres que continue, echas de menos las comodidades, tienes sueño acumulado pa un año, te duele hasta el ultimo músculo del cuerpo, pero eres libre, estas en el mar, navegando a vela con tus camaradas, compartiendo unos momentos y unas situaciones irrepetibles y sabes que cuando llegues todo esto habra terminado.
Los sabados y domingos tomabamos Vermouth, con aceitunas y berberechos, es importante marcar los dias y saber cuando es fiesta y dia especial, por la tarde peliculilla en dvd, por supuesto tema marinero a ser posible.
La principal via de comunicación eran los mensajes al Iridium, tambien haciamos alguna llamada, a Kaia para el parte y las instrucciones tacticas y cada dia uno de nosotros a su mujer y esta a su vez a las demas.
Lo de los mensajes estaba bien es gratuito y te permitia recibir noticias de casa y animos de los amigos y cofrades, ya navegando descubrimos que tambien nosotros podiamos enviar mensajes a un precio muy razonable y esa fue una importante via de escape en los momentos de angustia, tristeza o simplemente morriña.
Un momento de almuerzo a media mañana

Cuando no tocaba hablar por el Iridium, pues se lo inventaba uno
Salud y
