Realmente el agua dulce sólo es necesaria para los inox. Y la madera, no digamos, siempre se ha baldeado con agua de mar, especialmente la teca tiene contraindicada el agua dulce. ¿Y qué decir de esa manía de lavar las velas con agua y jabón? ¡Si D. Cosme levantara la cabeza!
Brindemos con algo que lleve la menor cantidad de agua posible
