Pues lamento quitarte toda la ilusión, amigo Tropelio.
Haciendo cuentas me percato de que ni siquiera este último reloj será capaz de lograr que el nuevo cofrade
Fewibef llegue a su hora cuando quedas con él a comer.
Cuarenta minutitos de media por KDD, oiga, el sueño de Einstein hecho realidad.
¡ Peste de relojes !
Rog