Reitero lo ya dicho, me parece una desverguenza y falta total de profesionalidad que un puerto deportivo no disponga de una misera lancha para auxiliar a una embarcación en dificultades, y por lo que respecta a que al final nadie excepto un alemán respondieran al aviso, da indicaciones claras de nuestro nivel de civismo.
Unas

por que todo acabara bien y el alemán solidario.