No creo que tener 25 años y trabajar en lo que se pueda para poder tener un barco relegue a nadie a un plano ni ético ni intelectual inferior al que ya ha conseguido tener un barco y vivir sin trabajar (si es el caso).
Considersr que un joven sin barco no tiene derecho a levantar la voz y defender su postura con firmeza y respeto, me parece un lamentable error.
Una sociedad que espera de los jóvenes silencio y respeto reverencial a sus mayores por el hecho de serlo, es una sociedad malherida.
Gurre, no te calles. Exprésate con libertad y respeto y defiende tus ideas aunque a veces te lluevan los capones. Esa es la juventud que nos justa a algunos viejos. Después de todo, vosotros sois el futuro y nosotros ya, casi, el pasado.

