Hay que aclarar que cada país tiene sus puertos de entrada, y es necesario ir a ellos (exceptuando Schengen, me imagino), para regularizar la entrada antes de moverte libremente por su costa.
El procedimiento básico es izar la letra Q del código de señales, petición de libre plática, y normalmente, si no vienen directamente al barco, bajar a tierra y dirigirte a las oficinas del puerto, normalmente las de puerto, aduanas e inmigración, para cumplimentar sus requerimientos y obtener un permiso de estancia en el país, conocer sus normativas y sellar los pasaportes de la tripulación.
La ventaja de llegar por mar, con respecto a una frontera terrestre es que no precisas llegar con el visado hecho a la frontera, lo puedes tramitar al llegar.
Si en algún caso no te dan permiso de entrada en el país, es normal que te den al menos 48 horas para reparaciones.
No es recomendable, de manera general, fondear sin haber regularizado antes los papeles, ni hacer absolutamente nada en tierra antes de dirigirte a las oficinas del puerto, conozco barcos que han tenido problemas por ello.
La única documentación que se exige es la que detalla nombre, pabellón, características del barco y propietario, y los pasaportes.
Las tasas por papeleo y visados son muy variables, desde gratuitas (pocos países) a francamente desorbitadas, pero es una parte del presupuesto de un navegante con la que hay que contar.
Y muchas veces la cuestión papeleo no remata con la entrada, tal vez hay que ir renovándolo de puerto en puerto, y, por supuesto, hacer la salida en otro puerto habilitado para ello, alguna vez he suspirado aliviado cuando consigues tener de nuevo la documentación para izar velas y abandonar un país (básicamente he navegado por África y Asia)..
