Posiblemente no sea nostalgia, en revistas y foros ingleses todavía es posible encontrar extensas loas a las cualidades marineras de este tipo de barcos clásicos.
Quilla corrida (no tiene nada malo si el calado no es elevado), gran superficie lateral, extremos finos, manga bastante corta, francobordos no muy altos y eslora en flotación muy recortada...
Es como si se creyeran en posesión de una fórmula infalible y esta regata me parece que va a servir para enviar a estos diseños a la historia y dejarlos definitivamente allí.
Tienen, eso si, una construcción fuerte, pero eso se puede hacer también con un diseño más moderno.
Ha habido Mini Transats que han intentado esta ruta, y el resultado ha sido también catastrófico, con vuelcos y rotura de palo.
La velocidad de las olas oceánicas precisa de barcos que superen con facilidad y seguridad los 20 nudos, y aún así, habrá circunstancias muy delicadas, pero eso no es lo mismo que ser sobrepasado continuamente por olas mucho más rápidas y grandes que el barco en el que vas.
Yo creo que además existe otra posibilidad, en barcos de eslora contenida y que es contar con una manga muy generosa, una muy buena estabilidad, poca superficie lateral sumergida y una construcción hipersólida...el Spray de Slocum era algo así, los catamaranes modernos de crucero creo que podrían entrar en esta categoría(a pesar del peligro del vuelco completo)...y creo que, sin medias de 20 nudos, un barco que baje bien las olas, con un buen piloto y una construcción que permita algún error, es posible hacer esta ruta con buenas posibilidades.
Veremos, de todas formas, como se desenvuelve Van den Heede con su Rustler y su Hydrovane...lo del piloto de Péché parece que estaba cantado, y da la impresión que los pilotos de servopéndulo también están mostrando una pobre imagen..
De cualquier manera, mucho que aprender, con la regata francesa de la Longue Route de contraste, que las situaciones no pasen de vuelcos y roturas de palo y que aprendamos todos con este tremendo desafío...
