
Totalmente de acuerdo, Clásico.
La preparación del barco y las preparación de uno mismo... ahí está el quid.
Cuando era más joven creía necesitar más eslora bajo mis pies, ahora 25 pies me parecen perfectos. Se manejan bien, las maniobras en puerto se hacen mejor, el atraque es más económico, el fondeo es menos pesado, la economía en general lo agradece, y el encanto de un pocket cruiser bien resuelto, donde cada cosa tiene su sitio y se consigue por momentos que el universo sea cósmico y no caótico

., ...eso no tiene precio

He dedicado mucho tiempo a pensar en una distribución satisfactoria para mis intereses (navegar sólo o a dos) y ya la estoy ejecutando, despacio, porque mi vida terrestre aún me consume mucho tiempo, pero disfruto igualmente. Algún día me animaré a subir todas las fotos del proceso, y a explicar cada paso dado. Pero ha sido y está siendo (son fases, claro) un remozado integral, de la orza a la perilla, y de momento me satisface lo logrado. Me acuerdo a veces del cofrade Moriak, que vive en un barco de esta misma eslora, creo; espero poder enseñarle lo que se puede lograr sacar en un barco tan pequeño y que inspire a otros y les anime a realizar sus proyectos...

Me animo yo también a recordar aquí otro dicho: Cuanto más loca la aventura, más cuerdo el aventurero.
