Te equivocas, no gritaban
como animales, sino que
son animales.
Yo he tenido la suerte que nunca me han dado la tabarra de noche, pero sí que me han despertado simpáticos esquiadores al amanecer, o me han dado la siesta simpáticas barcas sobrecargadas cantando -berreando- y bailando los excesos alcohólicos de la comida...
Desgraciadamente si les avisas suelen subir el volumen

La educación es una rara virtud
