Espero que me llegue pronto un momento como el que menciona
delagh...
Pero por el momento, estas vacaciones alquilé en un lago de Polonia un vela ligera muy popular por allí (el Sigma) de 6m./6pax con las nuevas generaciones: mis dos descendientes y dos hijas de unos amigos. No voy a negar que al principio estaba un poquillo nervioso, porque las últimas veces había navegado sólo en algún crucero pequeño, y además "a equipo puesto".
Pues he aquí que tengo que desatracar a remo (dando instrucciones a la poco experta pero entusiasta tripulación), y ya una vez en aguas abiertas, desplegar velas, y a navegar. Al principio sin mayor problema, ya que ibamos a un largo o de través, y con una brisa ligera. Pero luego había que volver, tocaba ceñir... y ahí empezó la descarga de adrenalina. El barquito iba como un campeón, pero se le notaba la vena regatera y ahí estaba un servidor haciendo bandas como en sus años mozos, e intentando coordinar a los chavales para equilibrar el peso. La caña tiraba que daba gusto, e íbamos con una escora importante, pero todo se mantuvo bajo control, aunque las rachas llegaban a dar un sustito de vez en cuando.
Fueron sólo unas horas, pero llegamos al embarcadero agotados físicamente, y con las endorfinas a tope.
