Re: Reflexiones al regreso
Me pasa siempre, la equidistancia es para mí un pirueta improbable.
Y, como casi siempre, imposible.
He leído el post de Urtzi, no una, sino varias veces.
Todas ellas, todas, he terminado queriendo volver a empezar, y envidiando su suerte. La suya y la de sus compañeros. Pero más la suya, porque la ilusión, el alma y la entrega que entre esas líneas pueden leerse en los demás he de suponerlas.
En su caso son ciertas, están ahí escritas.
Por favor, no quiero desmerecer a nadie, es sólo constatar que ha sido Urtzi el único que ha dejado amplia constancia de sus vivencias.
No creo que pueda haber nadie en esta Taberna que pueda decir que lo aquí escrito es falso. Nadie.
Podrán decirse lo que se quiera, pero se dirá a sabiendas que el corazón de Urtzi está ahí, abierto de par en par para el que desee un pedazo de ese Atlántico que tanto ha disfrutado y ha querido compartir.
Pensar o decir que alguien que siente y piensa así, como se ha escrito, pudo hacer trampas, es, a mi juicio, una vileza.
Porque equivale a decirle al que escribió que mintió, que lo que dijo era sólo una máscara. Que no abrió su corazón y que lo escrito es sólo palabrería complaciente.
¿Alguien puede decir algo así sin caérsele la cara de vergüenza?
Hay cuestiones que se dirimen por otras vías. Si es que hay algo que dirimir.
Este post debe permanecer LIMPIO.
Como empezó.
Rog
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Y a la voz de: " ¡¡ A por ellos, que son pocos y cobardes !!, se abalanzaron sobre el que suscribe..."
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