Nadie, nadie, navegará por ti.
A navegar, como a casi todo, se aprende navegando. De entrada parece una perogrullada, vaya evidencia!!. Añado que en solitario es cómo más aprendes, debes de tomar decisiones por ti mismo, adelantarte a las maniobras y calcularlas bien antes de ejecutarlas, medirte con el viento, la mar, las limititaciones de tu barco y las propias. Sin darte cuenta estarás navegando "de oído", como cuando caminas y no piensas en adelantar un pie tras otro.
Con todo, la humanidad lleva navegando a vela desde que es tal. Siglos de sabiduría y experiencia son un desperdicio ignorarlos, así cómo sería una "racanería" no compartirlos (con quien a ti te parezca, por supuesto).
Los monitores y profesionales de la enseñanza de la navegación nos brindan el acortar los plazos y el poder iniciarnos en este mundo (ojo, engancha!!

) desde una base sólida y, sobre todo, más segura. En concreto los cursos de vela ligera son, además de muy divertidos, los cimientos de una navegación posterior en crucero en la que aplicarás lo navegado con los chiquitos.
No te lo pierdas, apúntate a un curso, mejor aún con la familia o/y amigos, marcha todo mejor cuando no debes lidiar con la almiranta en cada salida.
Buena proa y mucha suerte.

salud!!
