Pero luego hay que saber también si esa empresa a obtenido la concesión del puerto y varadero de manera legitima y no mediante amiguismos, mordidas, amenazas o tratos de favor en detrimento de una empresa que quiere dar mejor servicio y a mejor precio pero no pasa por el aro.
Si lo veo desde el lado del pequeño empresario me pongo a su favor, si es una grande empresa se me revuelven las tripas.
